Atracción talento

La banca busca perfiles que hace cinco años no existían

August 8, 2026

Los perfiles más demandados en banca están cambiando al mismo ritmo que lo hace el sector. Durante décadas, trabajar en banca parecía exigir un itinerario profesional bastante reconocible: estudios de Economía, Administración y Dirección de Empresas, Derecho o Finanzas y, a partir de ahí, una carrera vinculada a la gestión, el análisis financiero o la atención al cliente. Hoy, ese mapa profesional se ha ampliado. La transformación digital, la inteligencia artificial, la regulación y la sostenibilidad han introducido nuevas necesidades y, con ellas, perfiles que hace pocos años tenían una presencia mucho más limitada.

La banca y los seguros siguen necesitando profesionales que entiendan de finanzas, pero cada vez buscan más personas capaces de combinar ese conocimiento con tecnología, datos, regulación o sostenibilidad. El resultado es un mercado laboral más diverso y nuevas oportunidades de empleo, especialmente para el talento joven.

Los datos y la inteligencia artificial transforman la banca

Uno de los cambios más visibles está relacionado con los datos. Las entidades financieras generan y manejan enormes cantidades de información y necesitan profesionales capaces de convertirla en decisiones de negocio.

Data scientist y especialistas en inteligencia artificial

De ahí el crecimiento de perfiles como los data scientists, especialistas en machine learning, ingenieros de datos o expertos en analítica avanzada. Son algunos de los perfiles tecnológicos en banca que están ganando protagonismo.

La inteligencia artificial está acelerando todavía más esta tendencia. Las entidades incorporan profesionales capaces de desarrollar modelos, analizar información y trasladar las posibilidades de la IA a procesos concretos del negocio: desde la detección de riesgos hasta la personalización de productos o la automatización.

El Banco de España, por ejemplo, ha contado con una convocatoria específica para incorporar personal experto en inteligencia artificial y ciencia de datos, una muestra de cómo estas competencias han pasado a formar parte de las necesidades profesionales del sector.

Para quienes buscan trabajar en banca, esto supone un cambio relevante: no es necesario que todos los profesionales sean programadores, pero sí que cada vez se valoran más las competencias digitales y la capacidad para interpretar y utilizar datos.

Tecnología y ciberseguridad: nuevos empleos en el sector financiero

La digitalización ha trasladado buena parte de la actividad financiera al entorno online y, con ello, ha aumentado la importancia de la ciberseguridad.

Perfiles especializados en seguridad digital

Especialistas en seguridad informática, arquitectos cloud, expertos en protección de datos o profesionales capaces de detectar y prevenir amenazas digitales forman parte de los perfiles más buscados en banca.

En un sector donde se gestionan información personal y recursos económicos, la seguridad es una cuestión estratégica. Por eso, las entidades necesitan perfiles tecnológicos que comprendan las particularidades del negocio financiero, pero también profesionales financieros capaces de desenvolverse en entornos digitales.

Esta combinación de conocimientos explica el crecimiento de los llamados perfiles híbridos en banca, que conectan competencias técnicas con visión de negocio.

Compliance y gestión de riesgos ganan peso

Otro de los ámbitos que está generando nuevas oportunidades laborales es el cumplimiento normativo. La creciente complejidad regulatoria ha convertido el compliance, la gestión del riesgo y el control interno en áreas estratégicas.

Nuevas competencias para el cumplimiento normativo

La transformación digital también está cambiando estas funciones. El análisis de datos y la automatización permiten mejorar la supervisión, identificar operaciones sospechosas y gestionar determinados riesgos de manera más eficiente.

Esto abre espacio para profesionales del Derecho o las Finanzas con conocimientos tecnológicos, especialistas en riesgos capaces de trabajar con datos y expertos en tecnología que entiendan el marco regulatorio.

Por tanto, los perfiles de compliance y riesgo financiero forman parte de las nuevas necesidades de un sector en el que regulación y tecnología están cada vez más conectadas.

La sostenibilidad también genera empleo en banca

La sostenibilidad es otro de los ámbitos que ha ampliado el mapa de profesiones dentro del sector financiero.

Perfiles ESG y finanzas sostenibles

Los criterios ESG —ambientales, sociales y de gobernanza— han adquirido peso en la estrategia de bancos y aseguradoras. Su aplicación requiere profesionales capaces de analizar información no financiera, evaluar riesgos climáticos, interpretar regulación y trasladar estos factores a productos y decisiones de inversión.

Así, junto a los tradicionales profesionales de Finanzas y Economía, aparecen oportunidades para especialistas en sostenibilidad, medio ambiente, ingeniería o análisis de datos.

Los perfiles ESG en banca son un buen ejemplo de cómo la evolución del sector está creando nuevas profesiones y ampliando las competencias necesarias para trabajar en él.

Los seguros también necesitan nuevos perfiles

La transformación no se limita a la banca. El sector asegurador está viviendo una evolución similar, especialmente en las áreas relacionadas con datos, digitalización y analítica avanzada.

El actuarial data scientist, un perfil híbrido

Un ejemplo es el Actuarial Data Scientist, un profesional que combina conocimientos actuariales y financieros con machine learning, programación y modelización estadística.

Santalucía cuenta con una posición de este tipo orientada al desarrollo de modelos analíticos, segmentación de riesgo, pricing dinámico y automatización de procesos, con conocimientos de Python, SQL y machine learning entre las competencias requeridas.

Este tipo de puesto demuestra que no siempre nace una profesión completamente nueva. En muchos casos, las empresas crean perfiles profesionales en banca y seguros combinando disciplinas que antes se desarrollaban por separado.

El talento joven encuentra nuevas puertas de entrada

La transformación del sector también puede convertirse en una oportunidad para quienes buscan su primer empleo en banca o seguros.

Trabajar en banca sin años de experiencia

Las entidades necesitan incorporar nuevas capacidades y atraer profesionales con competencias digitales. Por eso están ganando importancia los programas dirigidos a estudiantes, recién titulados y perfiles junior.

Para quienes buscan empleo para jóvenes en banca, estudiar Finanzas o Economía ya no es la única vía. Matemáticas, Estadística, Ingeniería, Informática, Derecho o disciplinas relacionadas con la sostenibilidad pueden abrir también oportunidades.

Además, las competencias transversales tienen cada vez más peso: capacidad analítica, adaptación al cambio, comunicación y trabajo en equipo son especialmente relevantes en organizaciones donde tecnología y negocio trabajan de forma conjunta.

Programas para estudiantes y recién titulados

CBNK cuenta con iniciativas dirigidas a estudiantes y recién titulados que combinan formación, participación en proyectos reales y acompañamiento profesional. Este tipo de programas facilita el acceso al sector a jóvenes que todavía no cuentan con una larga experiencia laboral.

En el ámbito asegurador también existen programas graduate y oportunidades para recién titulados vinculados a tecnología, datos y digitalización. Santalucía, por ejemplo, ofrece oportunidades profesionales relacionadas con estos ámbitos.

Para el talento joven, el mensaje es claro: el sector financiero ya no está reservado a los perfiles tradicionales. La transformación está ampliando las vías de acceso y generando oportunidades para profesionales procedentes de disciplinas muy diferentes.

Las competencias también están cambiando

Más que sustituir unos perfiles por otros, la transformación está creando una banca donde las competencias se mezclan.

El profesional que entienda el negocio y sepa interpretar datos tendrá ventaja. Quien conozca la regulación y comprenda la tecnología también. Y quien aporte conocimientos técnicos, pero sea capaz de entender las necesidades de un cliente financiero, tendrá un valor diferencial.

Por eso, quienes se plantean trabajar en banca deberían mirar más allá del puesto tradicional y desarrollar competencias que conecten negocio, tecnología y análisis. La formación continua y la especialización pueden ser claves para acceder a las nuevas oportunidades laborales que está generando el sector.

En definitiva, la IA, los datos, la ciberseguridad, el compliance y la sostenibilidad están redefiniendo las necesidades de bancos y aseguradoras. Para quienes buscan su primera oportunidad profesional, esta transformación supone un mercado más diverso y con nuevas puertas de entrada. Hoy, los perfiles más demandados en banca combinan cada vez más conocimientos financieros con competencias tecnológicas, analíticas y especializadas.