Mujeres en STEM como motor de competitividad
5 min.
February 18, 2026

Mujeres en STEM como motor de competitividad
Talento, innovación y productividad: por qué impulsar la participación femenina en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas es una decisión estratégica para Chile.
En Chile persiste una baja participación femenina en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), lo que limita el talento disponible para la innovación. De hecho, aunque las mujeres representan más de la mitad de quienes ingresan a la educación superior, solo alrededor del 20–22% de las matrículas en STEM corresponden a mujeres. Esta brecha es incluso más aguda en sectores de alta tecnología y minería: por ejemplo, apenas un 13% de los titulados en TI son mujeres, y la participación femenina en carreras de ingeniería vinculadas a minería ronda el 18–22%.
Talento femenino: una ventaja competitiva
Esta desigualdad no es solo un problema de equidad; es una pérdida de talento crítico para el desarrollo nacional. Numerosos estudios destacan que cuando se incorporan más mujeres en STEM, las organizaciones se vuelven más innovadoras y competitivas. La diversidad de género amplía la base de conocimientos disponibles y aporta diversas perspectivas a la resolución de problemas técnicos, lo que conduce a productos y procesos más inclusivos y creativos. De hecho, la OCDE estima que cerrar las brechas de género en STEM podría elevar el PIB de Chile e impulsar la productividad.
Sectores estratégicos y aprendizajes recientes
En los sectores industriales estratégicos –minería, energía, manufactura y tecnología– la escasez de mujeres es aún más notoria. Sin embargo, las experiencias recientes muestran que programas focalizados sí pueden transformar esta realidad. Instituciones educativas y empresas mineras han implementado becas específicas, mentorías y actividades de divulgación dirigidas a niñas y mujeres jóvenes, con resultados sobresalientes. Por ejemplo, el Instituto AIEP –adherente al Compromiso Minero– aumentó en más de un 60% su matrícula femenina en carreras STEM en pocos años, gracias a becas especiales y campañas para derribar barreras históricas. Similarmente, la Universidad Católica de Chile reporta casi un 45% de mujeres en Ingeniería de Minas tras fortalecer programas de exploración vocacional y mentorías. Estos casos demuestran que, cuando se crean condiciones inclusivas (apoyo financiero, acompañamiento y cultura institucional sensible al género), la participación femenina crece consistentemente. Incluir a más mujeres en industrias como la minería, las energías renovables o la automatización no es solo un avance en equidad, sino una estrategia para fortalecer la innovación y la competitividad del país.
Retos actuales y barreras de género
Las mujeres enfrentan obstáculos sistémicos desde la escuela hasta la empresa. Existen estereotipos culturales que asocian la ingeniería o la minería con lo “masculino” y la falta de referentes femeninos alimenta esa brecha. Por eso, combatir esos prejuicios es clave: se requiere un cambio cultural profundo que cuestione los sesgos de género en los ambientes académicos y laborales. Hoy solo un 15% de las investigadoras STEM alcanza cargos de liderazgo científico en Chile, y persisten brechas salariales y de oportunidades en muchas empresas. Sin atención a estos factores, las iniciativas formativas (capacitación, mentorías, etc.) pueden tener un impacto limitado.
Iniciativas y casos de éxito
En Chile hay ya diversos programas públicos, académicos y corporativos que apuntan a revertir la brecha. A nivel formativo, el Ministerio de Ciencia y alianzas privadas apoyan programas como “Más Mujeres en STEM” (con Fundación L’Oréal) y redes de mentoría (Ingeniosas, Girls in Tech Chile) que acercan experiencias reales de profesionales STEM a niñas y jóvenes. En el mundo empresarial, compañías tecnológicas y mineras –por ejemplo Codelco, Enel, Antofagasta Minerals y CMPC– han adoptado políticas de diversidad. Estas incluyen cuotas internas, vacantes preferenciales, grupos de apoyo y espacios de mentoría que promueven mujeres en investigación aplicada, ingeniería de procesos y análisis de datos.
Adicionalmente, asociaciones sectoriales contribuyen al cambio. La Asociación de Mujeres en Energía (AME) trabaja con empresas y autoridades para fijar metas de género, capacitar talento femenino y difundir buenas prácticas. Por ejemplo, AME promueve campañas de visibilización, becas técnicas y prácticas profesionales para mujeres, y también impulsa políticas de corresponsabilidad familiar y flexibilidad laboral en las empresas del rubro energético. Estas iniciativas entienden que la transición energética y tecnológica de Chile abre nuevas oportunidades: si se abordan con un enfoque de género, se puede rediseñar la industria con modelos más sostenibles y competitivos.
Acciones empresariales recomendadas
Para que las empresas industriales se beneficien de este talento, se recomiendan acciones claras y medibles:
La evidencia es contundente: impulsar el talento femenino en STEM es una inversión estratégica. No basta con que las mujeres ingresen a la fuerza laboral; deben liderar en innovación y tecnología. Cuando las empresas crean espacios realmente inclusivos, incorporan diversas miradas que enriquecen la solución de problemas complejos. En palabras de expertos, “no hay innovación posible sin diversidad”. Por ello, las compañías industriales chilenas tienen un imperativo competitivo y moral: erradicar los sesgos, formar e incluir mujeres en sus áreas técnicas y aprovechar plenamente este motor de competitividad. Sólo así estará Chile preparado para liderar el futuro tecnológico con resiliencia y eficiencia.